viernes, 23 de diciembre de 2011
El Gusto y el Disgusto
El Gusto y el Disgusto son como el viento en un barco. No siempre es a favor del rumbo. Entonces es bueno aprender a girar la vela.
jueves, 24 de marzo de 2011
La Mancha
El que la queda te corre. Te escapás para que no te toque y así no quedarla. Corrés, desesperadamente. Das una vuelta y lo esquivas exitosamente pero te ves de frente a una pared y esta ahí, atrás tuyo y vos de espaldas. Te das vuelta y viene corriendo y querés escapar. Cada vez tenes más cansancio, ya no sabés que movimiento hacer para escapar. Te va a pasar la mancha. La vas a quedar. ¿Vas a seguir escapando? ¿Vas a seguir luchando? Si te quedas en pie mirando de frente al que la queda va a venir corriendo. Vas a ser su presa, indefensa, hasta va a dejar de correr y se va a acercar lentamente hacia vos. No te va a tocar. Te va a mirar de frente, bien de cerca. Con una sonrisa perversa, haciéndote entender que estas en sus manos. En cualquier momento la quedás vos. Te pasa la mancha. Te toca. La quedás... pero...
...recordás que es un juego. Un juego que te estresa y no querés jugarlo más. Así que mirás al que la quedaba. Mirás fijamente, sin moverte. Y se escapa un par de metros, se da vuelta sonriente de haberte tocado y te ve inmóvil En quietud, pero con cara de tranquilidad y paz. Te mira pensando que vas a hacer algún movimiento rápido para agarrarle desprevenido. Esta atento. Te mira fijo, te incita. Te dice “¿Y? ¿Dale, qué querés hacer? No vas a engañarme.” Te habla, pone caras. Hasta se acerca, un poco, no más. Te tienta. Cierra los ojos, se hace el indefenso, pero siempre con su ventaja. Te quiere comprar para que salgas corriendo a su búsqueda. Pero abre los ojos y te ve ahí todavía sin moverte. En paz.
"No juego más." le decís.
Repentinamente ya no la quedás. El que la quedaba se aburrió y se fue a jugar con otro. Sos para el un ser tan aburrido para jugar a la mancha que ya nadie quiere jugar con vos. Inmóvil, en paz, empezás a caminar, con tranquilidad. Nadie mas te va a tocar. Ya no jugás a la mancha.
...recordás que es un juego. Un juego que te estresa y no querés jugarlo más. Así que mirás al que la quedaba. Mirás fijamente, sin moverte. Y se escapa un par de metros, se da vuelta sonriente de haberte tocado y te ve inmóvil En quietud, pero con cara de tranquilidad y paz. Te mira pensando que vas a hacer algún movimiento rápido para agarrarle desprevenido. Esta atento. Te mira fijo, te incita. Te dice “¿Y? ¿Dale, qué querés hacer? No vas a engañarme.” Te habla, pone caras. Hasta se acerca, un poco, no más. Te tienta. Cierra los ojos, se hace el indefenso, pero siempre con su ventaja. Te quiere comprar para que salgas corriendo a su búsqueda. Pero abre los ojos y te ve ahí todavía sin moverte. En paz.
"No juego más." le decís.
Repentinamente ya no la quedás. El que la quedaba se aburrió y se fue a jugar con otro. Sos para el un ser tan aburrido para jugar a la mancha que ya nadie quiere jugar con vos. Inmóvil, en paz, empezás a caminar, con tranquilidad. Nadie mas te va a tocar. Ya no jugás a la mancha.
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