Todos buscamos algo
Pero no todos sabemos que, y no todos sabemos que buscamos algo
Pero es evidente, la búsqueda nos mueve.
Sin búsqueda, no haríamos nada.
Todos los días te levantás porque buscas algo.
A lo mejor, la depresión es la pérdida íntima de sospechar de la búsqueda
En el grado en que perdés la fe en esa búsqueda, más entrás en estado depresivo
Perdés la fe porque perdés la ilusión
No reconoces pistas de lo que buscas en lo que existe
Entonces te desilucionas, perdes la fe, te deprimís, y ya no te levantás más
Al menos deprimirse en la cama es una alarma
Hoy en día, la droga para poder salir de la cama es la comunicación
Porque creemos que lo que buscamos es una respuesta
Y las respuestas salen de las preguntas
y las preguntas se las hacemos a alguien
la comunicación podría vincularnos con esa persona que nos responda la pregunta
Buscamos información, desatamos charlas
Pero sin saber bien por qué y para qué
Aburrimiento es una palabra muy común
en realidad aburrimiento es ese vacío de no saber que es lo que buscamos
y es una trampa, porque en realidad lo que buscamos no es una respuesta
Por eso la comunicación es la droga que sacia nuestro vicio momentáneamente
La comunicación anula las preguntas
Lo que buscamos es la pregunta que nos levante de la cama
Nuestra pregunta
La pregunta es lo más importante, más que cualquier respuesta
Una buena pregunta te conduce no a una respuesta, sino a toda una vida de respuestas y descendencia de otras respuestas y preguntas
Nos hemos convertido en seres comunicacionales
Y no damos a basto con la experiencia para alimentar esa comunicación
la comunicación se vuelve vacía, nos vacía
no hay contenido
hay solo preguntas tontas con respuestas sabidas
Cómo estás? Qué hacías?
Hasta respondemos preguntas que nunca nos hicieron
"Aca tomando un café con mis amigas"
Los estados
Los estados son respuestas que nunca fueron buscadas
Un vaciamiento automático de contenido
Ya nadie te vacía preguntando, te vaciás sólo.
La palabra termina siendo una especie de energía vital
No son sólo las palabras, son las intenciones
Nuestra intención se ve absorbida a través de nuestra laringe, y sale disparada hacia la nada, sin eco
nuestra energía personal y vital es consumida sólo por no saber la pregunta
En otro momento, sin la tecnología de la comunicación, estábamos obligados a hacernos la pregunta
en nuestra soledad
enfrentados al verdadero aburrimiento y trascendido ya, la pregunta saltaba sola quizás
Creo que en esos momentos el problema era otro, era creer que el progreso era material
Hoy en día sabemos que el progreso es energético, eso lo abarca todo
Pero perdimos la intimidad
Conseguimos una herramienta sacrificando otra
Es tiempo de recapitular, de volver hacia atrás
La expansión tiene que desacelerarse y empezar a comprimirse
Con todo lo aprendido volver a los primeros tiempos
Y aplicar la sabiduría a lo más simple
Volver a la pregunta, con nuevas herramientas
Las herramientas las tenemos
Pero... y la pregunta?